Hablar con tus amigos

¿Quieres descubrir por ti mismo cómo es Dios y cómo Dios quiere que vivas?

Mayoría de la gente como hacer estos descubrimientos en un grupo con sus amigos. Aquí están algunas preguntas para la discusión comenzó


    

Descubrir comunidad espiritual #11

Cuidado de uno con el otro

1. ¿De qué está Ud. agradecido esta semana?

2. ¿Qué dificultades tiene y cómo podemos ayudarle?

Rendición de cuentas

3. ¿Cómo puso en práctica la escritura / historia que estudiamos la última vez que nos reunimos?Como puso en practica la escritura/historia que estudiamos la ultima vez

4. ¿Con quién compartió la lección de la semana pasada y cómo le fue?¿Con quién compartió la lección de la semana pasada y cómo le fue?

5. ¿Qué necesidades encontro en la comunidad la semana pasada?

Descubrir

6. Pida a alguien que lea el pasaje, un párrafo a la vez.

7. Pida a un miembro del grupo que lo diga en sus propias palabras

8. Pregunte al grupo si añadieron o omitieron algo.

Juan 4:1-26

1Los fariseos se enteraron de que aumentaba el número de los discípulos de Jesús y que bautizaba incluso más que Juan.

2La verdad es que Jesús no bautizaba, sino que lo hacían sus discípulos.

3Cuando estos rumores llegaron a Jesús, abandonó Judea y regresó a Galilea.

4En su viaje, a través de Samaría,

5llegó a un pueblo llamado Sicar, cerca del terreno que Jacob dio a su hijo José.

6Allí estaba también el pozo de Jacob. Jesús, fatigado por la caminata, se sentó junto al pozo. Era casi mediodía.

7En esto, una mujer samaritana se acercó al pozo para sacar agua. Jesús le dijo: –Dame de beber.

8Los discípulos habían ido al pueblo a comprar alimentos.

9La samaritana dijo a Jesús: –¿Cómo es que tú, siendo judío te atreves a pedirme agua a mí, que soy samaritana? (Hay que señalar que los judíos y los samaritanos no se trataban).

10Jesús le respondió: –Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, sin duda que tú misma me pedirías a mí y yo te daría agua viva.

11Contestó la mujer: –Señor, si ni siquiera tienes con qué sacar el agua, y el pozo es profundo, ¿de dónde vas a sacar esa «­agua viva»?

12Nuestro padre Jacob nos dejó este pozo del que bebió él mismo, sus hijos y sus ganados. ¿Acaso te consideras más importante que él?

13Jesús contestó: –Todo el que bebe de este agua, volverá a tener sed;

14en cambio, el que beba del agua que yo quiero darle, nunca más volverá a tener sed. Porque el agua que yo quiero darle se convertirá en su interior en un manantial que conduce a la vida eterna.

15Entonces la mujer exclamó: –Señor, dame de esa agua para que no tenga más sed y no tenga que venir hasta aquí a sacar agua.

16Jesús le dijo: –Vete a tu casa, llama a tu marido y regresa aquí.

17Ella le contestó: –No tengo marido. Jesús continuó: –Cierto; no tienes marido.

18Has tenido cinco, y ése, con el que ahora vives, no es tu marido. En esto has dicho la verdad.

19La mujer contestó: –Señor, veo que eres profeta.

20Nuestros antepasados rindieron culto a Dios en esta montaña; en cambio ustedes los judíos, dicen que es en Jerusalén donde hay que dar culto a Dios.

21Jesús respondió: –Créeme, mujer, está llegando la hora, mejor dicho, ha llegado ya, en que para dar culto al Padre, no tendrán que subir a esta montaña ni ir a Jerusalén.

22Ustedes, los samaritanos, no saben lo que adoran; nosotros sabemos lo que adoramos, porque la salvación viene de los judíos.

23Ha llegado la hora en la cual los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre quiere ser adorado así.

24Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

25La mujer le dijo: –Yo sé que el Mesías, es decir, el Cristo, está a punto de llegar; cuando él venga nos lo explicará todo.

26Entonces Jesús le dijo: –Soy yo, el que está hablando contigo.
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Juan 4:39-42

39Muchos de los habitantes de aquel pueblo creyeron en Jesús por el testimonio de la samaritana, que atestiguaba: –Me ha dicho todo lo que he hecho. 40Por eso, cuando los samaritanos llegaron donde estaba Jesús le insistían en que se quedara con ellos, y permaneció con ellos dos días. 41Al oírle personalmente, fueron muchos más los que creyeron en él; 42de modo que decían a la mujer: –Ya no creemos en él por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos le hemos oído y estamos convencidos de que él es verdaderamente el Salvador del mundo.
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Aplicación

9. Cuando termine con TODOS los parafos, pida que alguien en el grupo que cuente TODA la historia de memoria. Pida al grupo que corrija cualquier error

10. ¿Qué nos enseña este pasaje acerca de Dios?

11. ¿Qué nos enseña este pasaje acerca de la gente?

Planificación

12. Si este pasaje es verdadero, qué comportamiento debemos cambiar esta semana?¿Si este pasaje es verdad, qué comportamiento debemos cambiar esta semana?

13. ¿A quién le contará Usted esta historia en esta semana?

14. ¿Qué necesidades podemos suplir en la comunidad esta semana?¿Qué necesidades de la comunidad podemos satisfacer durante esta semana?